El Presidente Danilo Medina, asume la primera magistratura del Estado, el 16 de agosto del 2012, en medio de un contexto económico adverso, producto de las secuelas de la crisis financiera global que provocó una merma en los ingresos fiscales de las principales economías del mundo.
A pesar de las limitaciones económicas, el actual mandatario se había comprometido durante el proceso electoral a invertir el 4% de PIB en la educación preuniversitaria, lo cual solo era posible a través de una reforma fiscal que suscitó la indignación del colectivo social.
Una vez superada esa situación embarazosa, el gobierno emprendió ejecutorias sin precedentes en la historia dominicana, las cuales tienen como fundamento a las personas en el centro de las políticas públicas.